Organizar un calendario estable de actividades juveniles
En lugar de organizar actividades puntuales sin continuidad, se propone establecer una programación piloto que permita probar diferentes formatos y comprobar cuáles generan más interés.
1) Pintxo pote juvenil: Encuentro semanal con comida sencilla, música o juegos, en un formato adaptado a las edades y a las normas del espacio.
2) Tardes de arcade y juegos: Videojuegos, juegos de mesa, torneos cooperativos y retos por equipos.
3) Clubes de interés: Grupos de lectura, teatro, música, baile, cocina u otras aficiones.
4) Espacio de expresión emocional: Dinámicas participativas, juegos cooperativos, actividades creativas y conversación voluntaria.
5) Naturalez en grupo: Paseos, juegos al aire libre, excursiones y pequeñas iniciativas ambientales.
6) Clases de cocina: Talleres prácticos de cocina, recetas económicas y elaboración colectiva de platos.